como limpiar el horno

Como limpiar el horno

Una de las tareas más pesadas y tediosas a la hora de la conservación de nuestra cocina es sin duda como limpiar el horno.  

En su interior se acumulan restos de grasa, restos de alimentos, tanto en las paredes y rejillas es sumamente agotador y desesperante el hecho de limpiarlo todo y que quede bien pulido.

Esta desagradable tarea se debe hacer con un mínimo de 2 semanas si realmente se utiliza el horno con frecuencia. Al contrario, si se utiliza con menor frecuencia debería de ser limpiado al menos 1 vez al mes.

Productos específicos para limpiar el horno 

Para la limpieza del horno, hay muchos productos específicos con los cuales usted puede utilizar y que garantizan excelentes resultados. 

Pero,  a su misma vez, estos productos que nos ayudan en la desinfección y limpieza de nuestro aparato, tienen un lado negativo. Puesto que muchos detergentes dejan residuos tóxicos y resultan ser poco adecuados para la limpieza puesto que luego dentro de nuestro horno insertamos nuestros alimentos. 

También hay una gran cantidad de productos naturales que nos pueden ayudar en la limpieza y que son específicos para hornos. Su contra podría ser que el hecho de que suelen ser productos más caros y a su misma vez menos eficaces.

bicarbonato y limon

Entonces… ¿Cómo limpiar el horno?

La naturaleza nos provee de las mejores ventajas y materiales necesarios que necesitamos,  sin liberar sustancias nocivas. 

Una limpieza ecológica y simple que ayuda , ahorra una gran cantidad de dinero y ayuda al medio ambiente. 

A continuación les ofrecemos una lista de ingredientes que va a necesitar para limpiar de forma natural el horno. Estos productos se pueden conseguir en cualquier hogar:

  • Limones
  • Bicarbonato
  • Vinagre de vino Blanco
  • Un paño de microfibra
  • Un pulverizador

Al limpiar el horno, proceda de la siguiente manera:

Exprimir el jugo de 1-2 limones y añadir en ella una copa de vino blanco y una cucharada de bicarbonato de sodio, asegurándose de mezclar bien. 

Verter el líquido obtenido en un rociador. Encender el horno y calentarlo sobre unos 10-15 minutos y tras esto, apagarlo sobre unos 50 o 80 grados. 

Una vez que el horno esté calentado, rociar con el pulverizador por las paredes del horno y déjelo reposar unos minutos.

Use un paño limpio y no abrasivo para secar y eliminar la suciedad.